Por Jeremy O’Brien
Una estimación revisada del potencial geotérmico de la Gran Cuenca de Nevada llega en un momento en que la innovación, la tecnología y las nuevas normativas de tramitación acelerada de permisos crean las condiciones para que este recurso desempeñe un papel destacado en la seguridad energética futura y en el impulso hacia la independencia energética de los Estados Unidos.
En un informe reciente, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó que la energía geotérmica procedente del subsuelo de Nevada y de los estados vecinos podría generar el 10 % del suministro eléctrico nacional, lo que representa un aumento considerable respecto de su estimación original de 2008.
Esto ocurrió semanas después de que el Departamento del Interior anunciara que tres propuestas de proyectos geotérmicos en Nevada, presentadas por la empresa internacional Ormat, serían las primeras en beneficiarse de un nuevo proceso de concesión de permisos por vía rápida con una duración máxima de 28 días. A principios de este año, el presidente incluyó la energía geotérmica entre las fuentes cuyo desarrollo debe ser prioritario, como parte de su declaración de emergencia energética nacional.
Jeremy O’Brien, director de segmento de Seequent, afirma que las posibilidades de que la geotermia contribuya de forma significativa a la transición energética son muy interesantes.
Estos avances llegan en un momento oportuno, a la luz de la reciente previsión de la Energy Information Administration, que indica que el consumo de electricidad alcanzará máximos históricos en 2025 y 2026. Se prevé que este repunte de la demanda continúe, impulsado por el auge de los centros de datos de IA y el incremento del consumo eléctrico industrial.
La energía baja en carbono está llamada a desempeñar un papel cada vez más importante en el abastecimiento eléctrico del país. Sin embargo, a pesar de que la geotermia es una de las dos fuentes de energía baja en carbono que están «siempre disponibles», es decir, que pueden aportar una valiosa carga base sin depender de las condiciones ambientales, hoy representa menos del 0,5 % del suministro eléctrico de los Estados Unidos.
La estimación actualizada de la Gran Cuenca depende de «avances tecnológicos» que permitan acceder a los sistemas geotérmicos mejorados (EGS, por sus siglas en inglés). En los sistemas naturales, el agua calentada por el núcleo terrestre transmite calor a medida que se desplaza a través de grietas y fisuras en la corteza terrestre hacia la superficie. Los recursos EGS se generan mediante la estimulación de rocas calientes en la corteza terrestre y la inyección de agua en las vías resultantes, lo que permite la producción geotérmica en zonas sin permeabilidad natural.
Fervo Energy desarrolló una exitosa planta piloto de energía geotérmica de próxima generación de 3,5 MW en Nevada, que suministra electricidad libre de carbono a la red que abastece energía a los centros de datos de Google en la actualidad. (Imagen: Fervo Energy)
Aunque los recursos EGS requieren tecnologías que aún no son de uso generalizado en la producción de energía geotérmica, ya han sido utilizados por varios operadores. Un buen ejemplo es Fervo Energy, que en 2023 probó con éxito un sistema EGS de 3,5 MW que hoy abastece energía a centros de datos de Google en Nevada. El uso de tecnologías más habituales en la industria de petróleo y gas permitió a Fervo completar con éxito pozos horizontales a través de formaciones rocosas muy duras para acceder a la energía geotérmica no explotada y hasta entonces inaccesible, atrapada en las profundidades de la Tierra.
Junto con el uso innovador de tecnologías del sector de petróleo y gas, el empleo de software del subsuelo permitió a Fervo gestionar los costos y los tiempos de un proyecto que implicó perforar en roca dura lo que se considera los pozos geotérmicos horizontales más calientes del mundo.
El reciente anuncio de Fervo de que obtuvo 200 millones de dólares en capital de inversión para continuar el desarrollo de su operación EGS en Cape Station, —cuyo objetivo es poner en servicio 500 MW para 2028—, sugiere que los EGS pronto comenzarán a desbloquear el potencial de la energía geotérmica. Este potencial fue reconocido el año pasado por la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), que señaló que la energía geotérmica podría cubrir el 15 % del crecimiento de la demanda eléctrica mundial hasta 2050, siempre que continúen la innovación (incluido el uso de técnicas de la industria de petróleo y gas) y la reducción de costos.
10%
La energía geotérmica podría generar hasta el 10 % de la electricidad de Estados Unidos
28 DÍAS
Plazo máximo para permisos acelerados
500 MW
Objetivo de capacidad de generación del proyecto EGS de Cape Station para 2028
Pero no es solo la aparición de los EGS lo que puede beneficiarse del uso de software de modelado del subsuelo. La empresa californiana Calpine Corporation opera el complejo geotérmico más antiguo de Estados Unidos y el más grande del mundo. En funcionamiento desde la década de 1960, The Geysers estuvo en riesgo después de que la sobreexplotación agotara la presión del reservorio. Calpine utilizó el software de modelado 3D de Seequent para ubicar con precisión los pozos, incluidos aquellos que reinyectan a diario millones de galones de agua reutilizada para mantener un sistema que genera suficiente electricidad para abastecer a 725 000 hogares. En términos más generales, el software ayuda a Calpine a optimizar la producción de energía geotérmica, planificar nuevos pozos de manera eficiente y mejorar los perfiles de generación en instalaciones específicas.
Ya sea para revitalizar un desarrollo geotérmico existente o para acceder al enorme potencial geotérmico en las profundidades del subsuelo, la tecnología proveniente de la industria de petróleo y gas, junto con el software del subsuelo, pueden contribuir a liberar el indiscutible potencial de los importantes recursos geotérmicos de Estados Unidos.
En un contexto de incertidumbre global, en el que se prevé que la demanda de electricidad alcance nuevos máximos históricos, la innovación está reduciendo los costos de la energía geotérmica y generando oportunidades para aprovechar el potencial de vastas reservas, como las que se encuentran bajo la Gran Cuenca de Nevada. Gracias al aumento de la inversión y la agilización de los procesos de concesión de permisos, el sector se encuentra bien posicionado para satisfacer las futuras necesidades energéticas de Estados Unidos.
Jeremy O’Brien
Director del segmento de Energía en Seequent
Jeremy O’Brien es director del segmento de Energía en Seequent, The Bentley Subsurface Company, empresa que provee software de subsuelo a operadores que generan más del 50 % del suministro de electricidad geotérmica mundial. Cuenta con una licenciatura en Geología y una maestría (con honores) en Geología y Geoquímica.
Tiene experiencia en evaluación y gestión de recursos, así como en gestión estratégica y liderazgo; ha trabajado en Mercury, una empresa operadora geotérmica líder en Nueva Zelanda, en el equipo de soluciones tecnológicas de Halliburton en Europa y, en la actualidad, en Seequent. Ha colaborado con equipos globales y multidisciplinarios para garantizar la sostenibilidad de los recursos y la viabilidad económica a largo plazo.