Por Carl Grice
En ingeniería geotécnica, sabemos que los datos son nuestro activo más valioso. Sin embargo, por mucho tiempo, su gestión ha sido un desafío común para el sector. Los procesos obsoletos y los sistemas fragmentados —desde archivos en papel hasta hojas de cálculo aisladas— generan riesgos que afectan los plazos, los presupuestos y la seguridad de los proyectos. Se estima que cerca de la mitad de todos los costos derivados de fallos en la construcción están relacionados con condiciones del terreno imprevistas, tal como se menciona en el Octavo informe anual de CRUX Insight: de la comprensión a la previsión – HKA.
Los geoprofesionales de hoy en día están superando estas limitaciones. Exigen un software GIM sofisticado que resuelva de manera activa estos desafíos profundamente arraigados. Estos son los cinco aspectos clave que los usuarios esperan hoy en día de una solución GIM moderna.
1. Una única fuente de verdad centralizada
La primera necesidad es contar con una plataforma única basada en la nube que sirva como repositorio centralizado de toda la información geotécnica. La era de los «silos de datos», en la que la información crítica se encuentra dispersa en bases de datos incompatibles, unidades de red y hojas de cálculo, está dando paso a un enfoque más integrado.
Los usuarios desean acabar con el caos y la confusión en el control de versiones que se deriva de contar con múltiples fuentes de datos contradictorias. Una «fuente única de verdad» centralizada garantiza que todos los miembros del equipo del proyecto, tanto los que trabajan sobre el terreno como los que están en la oficina, utilicen los mismos datos, actualizados y precisos.
2. Colaboración fluida y estandarización de datos
El software GIM moderno debe tender un puente entre el trabajo de campo, la oficina y el laboratorio. Los usuarios demandan herramientas que faciliten una colaboración fluida y garanticen la calidad de los datos desde el momento de su captura. Las principales funcionalidades incluyen:
- Captura digital de datos estandarizada: las aplicaciones móviles con formularios personalizables para perforaciones y pruebas son esenciales. Esto garantiza que los datos se recopilen de manera coherente y, además, es compatible con estándares del sector, como el formato de la AGS (Asociación de Especialistas en Geotecnia y Geoambiente), lo que elimina los errores habituales en los flujos de trabajo manuales basados en papel.
- Mejora de la calidad de los datos: los usuarios esperan que las reglas de validación integradas señalen los valores que faltan o que están fuera del rango. También desean contar con herramientas como vocabularios controlados y diccionarios de datos para armonizar la terminología geológica procedente de diferentes fuentes, con el fin de generar datos limpios y fiables.
- Un contexto de datos más completo: la posibilidad de adjuntar con facilidad fotos, videos y coordenadas GPS de manera directa sobre el terreno proporciona un contexto valioso que a menudo se pierde con los métodos tradicionales.
3. Potentes herramientas de visualización y análisis
Si bien los planos estáticos en 2D tienen su lugar, a menudo ya no resultan suficientes. Los usuarios necesitan capacidades avanzadas de visualización para comprender de verdad las complejas condiciones del subsuelo. Quieren crear modelos del terreno en 3D interactivos mediante la integración de diversos tipos de datos, como registros de perforaciones, resultados de laboratorio y estudios geofísicos.
Estos modelos deben ser algo más que simples imágenes; deben constituir potentes herramientas analíticas que permitan comprender mejor el comportamiento del terreno y comunicar los riesgos de manera más eficaz.
4. Interoperabilidad profunda con todo el ecosistema del proyecto
Una solución GIM no puede existir de forma aislada. Los usuarios exigen una integración profunda y nativa con las demás plataformas de software que se utilizan a lo largo del ciclo de vida de un proyecto. Esto incluye la interoperabilidad con software de diseño civil como OpenRoads Designer de Bentley y Civil 3D de Autodesk, así como con plataformas SIG y BIM.
Esta interoperabilidad es fundamental para permitir la optimización del diseño, la detección de conflictos y la mitigación temprana de riesgos. Además, constituye la base fundamental para la creación de «gemelos digitales» subterráneos, es decir, representaciones virtuales dinámicas de activos físicos que pueden utilizarse para simular el rendimiento y fundamentar las decisiones a lo largo de todo el ciclo de vida de los activos.
5. Seguridad y gobernanza de nivel empresarial
A medida que los datos geotécnicos se trasladan a la nube, la seguridad es fundamental. Los usuarios esperan contar con funciones de seguridad de nivel empresarial para proteger la información confidencial en proyectos de infraestructura crítica. Entre las prioridades esenciales se incluyen las siguientes:
- Cumplimiento de normas internacionales como la ISO 27001 y SOC 2.
- Marcos claros de gobernanza de datos que definan funciones y responsabilidades.
- Medidas de seguridad técnicas sólidas, que incluyan controles de acceso granulares y cifrado de extremo a extremo.
De los datos a las decisiones
Estas cinco exigencias ponen de manifiesto un cambio fundamental en el sector. Los geoprofesionales ya no se limitan a almacenar datos; los utilizan de forma activa para tomar mejores decisiones. Al adoptar un enfoque GIM moderno y centralizado que satisfaga estas expectativas, las organizaciones pueden aprovechar el verdadero valor de sus datos.
El retorno de la inversión es evidente y está demostrado. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos ahorró un aproximado de 62 700 horas de trabajo e invirtió USD 500 000 para convertir los datos del USACE en un activo valorado en USD 500 millones, tal y como se explica en el siguiente blog: – Digitalización: el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE. UU. (US Army Corps of Engineers) convierte USD 500 000 en un activo de datos de USD 500 millones. El mensaje es innegable: el software GIM adecuado convierte los datos en un poderoso activo corporativo, lo que da lugar a proyectos de infraestructura más eficientes, rentables y seguros.